Los protagonistas ingleses de la película norteamericana intelectualizan, se plantean cuestiones que están más allá del aquí y ahora, que afectan a los tres tiempos, que tienen que ver con sus motivaciones psíquicas, condicionadas por su pertenencia a la cultura occidental; atracción amorosa, juegos de poder, previsión de incidentes, conveniencia de seguir adelante arrostrando todos los peligros, o ceder y volver atrás. Ante ellos avanza la fila de aborígenes contratados para la expedición. La comitiva de portadores canta. Sus improvisadas letras narran lo que está cerca. No hablan del peligro abstracto de la jungla sino de animales que acechan; el guepardo, las serpientes, o los cocodrilos concretos, que pueden atacar en cualquier momento. Tampoco hablan de relaciones afectivas, que implican tiempo y continuidad, sino de la suerte que disfruta ahora el guía blanco, S. Granger, por llevar a su lado a la mujer de los cabellos de fuego, la pelirroja D. Kerr. Distintos radios de pensamien...
En este blog se trata de teorizar y practicar sobre la creación, tanto literaria como artística en general y de lo que cuesta ponerse.